Las sesiones de embarazada en exteriores son una experiencia única, tienen una magia especial, un color diferente.

Esa luz y esa magia especial que tiene cada embarazada es lo que intento captar en cada una de mis imágenes. Contar la historia de esa etapa tan dulce en la que las emociones y las sensaciones están a flor de piel. Parar el tiempo para que ese momento no se olvide nunca…

Son una experiencia única porque vivir la llegada de un nuevo miembro en una familia es un momento maravilloso para todos. Para ellos y para mi.

El silencio, el viento, el olor en la Naturaleza, nos enraízan de una manera muy fuerte a nuestro Yo interno más primitivo. Es donde la mujer embarazada adquiere más sentido, en conexión total con la Naturaleza.

“Mis mamás” lo saben, para mi estas sesiones son muy especiales porque siempre hay un momento en que la emoción que ellas sienten ‘salta’ entre nosotras y me contagia. A veces, no puedo contenerla y se derrama (y termino llorando, que soy una llorona, lo sé); otras veces, puedo contenerla y cuando llego al coche, la dejo fluir para liberarla y transmitirla cuando llego a casa.

En este caso, la familia formada por Sandra y Nacho es mágica para mi. Son personas extraordinarias, extremadamente sensibles y la energía que hay entre ellos es tan fuerte, tan potente, tan real que te envuelve, te atrapa, te involucra hasta que te sientes uno más con ellos.

Su sesión nos dio una oportunidad increíble de estar juntos, tranquilos, en plena Naturaleza esperando a la pequeña Alejandra, disfrutando con su inminente llegada y con la alegría de estar juntos.

Y vosotros, ¿habéis vivido la experiencia de esperar a vuestro bebé, de un modo tranquilo, disfrutando de su llegada en plena Naturaleza? ¿quieres vivirla? Pues mándame un mail y viviremos una tarde maravillosa con la alegría de esperar la llegada del nuevo miembro de vuestra familia!

 

Deja un comentario

Hola!!

Después del parón veraniego (que nos ha servido para descansar, organizarnos y volver con más fuerza y energía) vuelvo con energías renovadas y con muuuuuchas cosas que enseñaros que se me han ido acumulando y acumulando en la carpeta de “para publicar”…

Las voy a ir publicando aleatoriamente, de recién nacido, de familia, de embarazada, de bebé…

Quiero empezar por una sesión que fue una experiencia para las tres. Me atrevo a afirmarlo porque cuando los sentimientos afloran  casi que se ve, se siente, se percibe en todo momento…

Pili e Irene, Irene y Pili… Ellas son pura energía, de la que cuando se une saltan chispas y se propaga en todas direcciones… Son savia buena de la que brota vida, VIDA con mayúsculas. Observarlas en silencio es magia. Observar como se dicen tanto con una caricia, un abrazo, una mirada, es un regalo para todo el que tiene la suerte de compartir un rato con ellas…

Esta es la magia de la fotografía de familia, de fotografiar el amor (perdón el AMOR) entre una madre y una hija. Que sin poder evitarlo te inunda, te llena por todas partes, te involucra de un modo que algo cambia después de conocerlo. Ojalá todas pudiéramos tener la experiencia de un rato en el que el mundo se para para mirar a tu madre, para decirle sin palabras, sólo con caricias y miradas lo mucho que la queremos, lo agradecidas que le estamos y lo mucho (MUCHO) que las admiramos.

Si tuviera que ponerle un “pero” al rato que pasamos juntas es que me faltó el resto de su familia. Juntos deben ser una bomba, una explosión de amor del bueno, del que llena, del que hace que las cosas funcionen.

Gracias Irene y Pili por haberme dejado ser testigo de lo que existe entre vosotras, ojalá mi hija, cuando sea madre (si lo es), me mire del mismo modo en que Irene mira a Pili y ojalá yo la mire a ella con tanta complicidad, comprensión y amor.

Gracias, gracias, gracias!!
2016-09-12_0001 2016-09-12_0002 2016-09-12_0003 2016-09-12_0004 2016-09-12_0005 2016-09-12_0006 2016-09-12_0007 2016-09-12_0008 2016-09-12_0009 2016-09-12_0010 2016-09-12_0011 2016-09-12_0012 2016-09-12_0013 2016-09-12_0014 2016-09-12_0015 2016-09-12_0016 2016-09-12_0017 2016-09-12_0018Y tú, ¿quieres una sesión tan preciosa como ésta? Mándame un email a ciao@rosaspatafora.com y no te quedes sin un recuerdo tan maravilloso como este!!

De mis dos embarazos guardo un recuerdo nebuloso…

Del primero recuerdo pasarme los nueve meses vomitando y un terrible calor durante el mes de agosto… Del segundo, estar cuidando de una pequeña de menos de un año y un calor tremendo también durante todo el verano pero sin tiempo para ser consciente de ello…

No me paré en ninguno de los dos a disfrutar del tremendo regalo que la VIDA me estaba dando, del milagro de ser madre, de la maravillosa magia de crear una vida en mi vientre… O si me paré, no lo recuerdo inmersa como estaba en un mar de hormonas que me traían loca…

Y para esto sirven los reportajes de embarazada. Son un momento para pararse, para disfrutar, para oler la Naturaleza, para respirar la vida que estás gestando dentro de ti, para sentir a tu pequeño que se mueve dentro, para dejarte acariciar por el viento, para ser plenamente consciente del milagro que está sucediendo… Y para que ese momento de paz y de magia lo puedas revivir una y otra vez…

Es verdad que yo no recuerdo esos momentos mágicos de mis embarazos, pero también es cierto que los revivo una y otra vez con “mis mamis”. Cuando os ponéis delante del objetivo se produce magia, hay un momento en que salta la chispa y al compás del clic, clic, clic de mi cámara nace y resuena la melodía de la vida, se acompasa el latido del corazón, se produce la calma completa. No hay nada más que la Vida y yo para captarla. Esto me emociona profundamente y no es raro que en las sesiones se me escape la lagrimilla…

Y es que la vida emociona, la vida engancha, la vida es mágica, la vida es un milagro…

Os debía este reportaje que es muy especial para mi. Ana y Alex esperando a Miguel. La persona más especial para mi, con quien he compartido la mitad de mi vida, creando vida…

Espero que lo disfrutéis, espero haber sido capaz de captar algo de la magia que vivimos, espero que os emocione como yo me emociono cada vez que lo veo…

2016-02-02_0001 2016-02-02_0002 2016-02-02_0003 2016-02-02_0004 2016-02-02_0005 2016-02-02_0006 2016-02-02_0007 2016-02-02_0008 2016-02-02_0009 2016-02-02_0010 2016-02-02_0011 2016-02-02_0012 2016-02-02_0013 2016-02-02_0014 2016-02-02_0015 2016-02-02_0016 2016-02-02_0017 2016-02-02_0018 2016-02-02_0019 2016-02-02_0020 2016-02-02_0021 2016-02-02_0022 2016-02-02_0023 2016-02-02_0024 2016-02-02_0025 2016-02-02_0026 2016-02-02_0027 2016-02-02_0028 2016-02-02_0029 2016-02-02_0030 2016-02-02_0031 2016-02-02_0032 2016-02-02_0033 2016-02-02_0034 2016-02-02_0035 2016-02-02_0036 2016-02-02_0037 2016-02-02_0038 2016-02-02_0039 2016-02-02_0040 2016-02-02_0041 2016-02-02_0042 2016-02-02_0043 2016-02-02_0044 2016-02-02_0045 2016-02-02_0046 2016-02-02_0047 2016-02-02_0048 2016-02-02_0049 2016-02-02_0050 2016-02-02_0051